Romanticismo moderno

Es la risa y el juego, y la algarabía mía, la que detona desde dentro. Es el pleno entendimiento de cuando frunce su ceño, cuando mira de reojo o cuando le sale la arruga de «dímelo sin rodeos». Son las ganas de pintar cada hoja del otoño, de descubrir planetas y de escribir por los codos. Es Europa y es América, es África, es bajo tierra o en un cometa. No es el lugar, es espíritu; es libertad y tormenta. Tenerlo todo sin nada y la nada ser solo eso. La curiosidad ingenua, ganas de conocimiento.