El fervor no es bienvenido,
mejor tómate una pausa.
Deja la exigencia suelta,
si te involucras, no juegas.
Necesitas un respiro,
demasiado intensa eres.
Cansas hasta las gacelas
que con tu ansiedad no pueden.
Repites ese modelo,
comprometiendo tu tiempo.
Fuera de la carne, el corazón.
Pero con este calor
mejor que lo guardes
en el refrijerador,
fresquito,
que se vuelva como un tipo
contemporáneo y consciente,
que le resbalen problemas,
que no le importe la gente.